El equipo trabajó en cuatro fases: investigación de estrategias de contenido, planeación y calendarización de publicaciones, producción y edición audiovisual, y evaluación de métricas e interacciones. Se utilizaron celulares, tablets, computadoras, micrófonos, programas de edición digital e inteligencia artificial. Las principales decisiones fueron emplear formatos cortos como reels e historias, usar lenguaje accesible y priorizar contenido emocional y dinámico para aumentar el alcance orgánico.