El huerto comunitario de Lomas de Chamontoya produce hortalizas para el comedor del CDC-PRAE, sin embargo el complejo clima de la zona condiciona la cosecha en ciertas temporadas. Sumado a esto; los insumos no siempre se integran de manera estructurada en propuestas del comedor escolar.
La situación limita el aprovechamiento nutricional y ético de los recursos locales, así como el impacto comunitario.
El objetivo de esta actividad es diseñar fichas informativas y recetas saludables basadas en insumos del huerto para fortalecer la oferta alimentaria escolar y promover su aprovechamiento integral.
El desarrollo del proyecto inició con la identificación de los insumos agrícolas con mayor potencial de transformación, considerando aspectos como disponibilidad, temporalidad, facilidad de conservación y viabilidad de aprovechamiento. A partir de este análisis se definieron estrategias orientadas a la creación de productos con valor agregado y posibilidades de comercialización local.
Durante el proceso se realizaron actividades de formulación y estandarización de recetas, elaboración de muestras piloto y análisis básicos de costos de producción. Asimismo, se emplearon herramientas como fichas técnicas, tablas de estandarización, tablas nutrimentales y registros fotográficos para documentar y evaluar cada etapa del proyecto.
Como resultado del trabajo colaborativo, se priorizaron productos de bajo costo de producción, fácil conservación y alta viabilidad comercial, permitiendo consolidar propuestas alimentarias derivadas de los recursos del huerto comunitario.
El proyecto permitió desarrollar distintos productos piloto a partir de los insumos generados en el huerto comunitario, integrando procesos básicos de transformación alimentaria, estandarización y evaluación económica. Entre los resultados obtenidos destaca la elaboración de recetas estandarizadas, la generación de muestras piloto y el diseño inicial de estrategias de comercialización local.
Además del desarrollo de productos, el proyecto fortaleció capacidades técnicas relacionadas con la organización productiva, la planificación de procesos y el análisis de viabilidad comercial. Asimismo, se promovió el aprovechamiento sostenible de los recursos agrícolas y la valorización del trabajo comunitario como parte de una propuesta de desarrollo local.
“Raíces del huerto” permitió reconocer el potencial que tienen los proyectos comunitarios para generar alternativas sostenibles de aprovechamiento alimentario y fortalecimiento económico local. A lo largo del proceso se identificó la importancia del trabajo colaborativo, la organización y la planeación en el desarrollo de iniciativas productivas.
Asimismo, el proyecto evidenció que la transformación agroalimentaria no solo aporta valor económico a los insumos del huerto, sino que también contribuye a fortalecer el sentido de comunidad, el aprendizaje práctico y la valorización del trabajo agrícola. Finalmente, la experiencia permitió comprender la importancia de continuar desarrollando estrategias de comercialización y difusión que amplíen el impacto social del proyecto.