En Xochimilco, el sistema chinampero presenta un deterioro progresivo asociado a la urbanización, la contaminación de los canales y el abandono de las unidades productivas. El modelo turístico predominante se centra en actividades recreativas, con limitada integración del valor agrícola, gastronómico y cultural del territorio, lo que genera una desconexión entre los visitantes y los sistemas de producción alimentaria local.